compuesto, grabado y mezclado por nabih
masterizado por Andy Analog
letra y voz en track 4 por joaquín murray (la real academia)
voz en track 5 por roc (nieblamatinal)
Algún año de algún futuro posible, no tan lejano, una crisis económica o el simple avance de la tecnología y el aparato comercial dentro del capitalismo neoliberal se encargó de destruir a su manera un ícono propio.
Los shoppings pasaron de moda. De a poco todos los que ocupaban lugares remotos del conurbano bonaerense, donde las reglas implícitas del capitalismo no logran imponerse con tal autoridad, fueron decayendo.
Las luces que adornaban su interior fueron quemándose, la pintura que los hacía color crema por dentro y por fuera fue cayéndose.
Sus relucientes pisos de baldosas, algunas blancas, otras verdes, rojas oscuras o negras, con sutiles diseños cuadrados y lineales fueron quebrándose.
Su magia que los volvía un paraíso confortante dentro de la terrible y peligrosa ciudad se perdió completamente.
Miles de ciudadanxs sin un espacio donde habitar, frecuentes en episodios históricos de la argentina comenzaron a hacer lo que ya muchas veces hicieron.
Ocupar espacios que el sistema abandonó por considerar inútiles para saciar su necesidad de tener un espacio donde vivir.
Casillas se armaron detrás de carteles ya apagados, algunos enteros, otros por la mitad, donde se podían leer grandes marcas de comida rápida que alguna vez trabajaron en el país, o locales de ropa lujosa.
Todo eso era viejo, ya no se estilaba la presencialidad en ciertos rituales.
Debajo de las escaleras mecánicas que ya no eran tales, en los pasillos vacíos que te llevaban a los sanitarios.
En los pasillos de alfombras estilosas que te guiaban a las salas de un cine. El espacio donde concurría el proyector.
Donde alguna vez estaban erguidas las góndolas de un supermercado que nunca parecía estar, ni un poco vacío y entre los rincones de aquél salón lleno de maquinitas a fichas con videojuegos,
algunos todavía congelados en el tiempo desde aquella última década tan neoliberal de la nación: los '90.
Todos aquellos gloriosos espacios que proveyeron de felicidad, bienestar, comida, entretenimiento y cultura a miles de familias clase media que crecieron a la par de la presencia de aquél gigante centro de rituales familiares, estaban transformados.
Oscuros, tomados por familias que no tenían donde vivir y que convertían aquella pulcra burbuja anti miseria, en justamente, la más terrible muestra de la miseria que siempre existió.
La violencia, típica de aquellas junglas donde no hay oficiales de seguridad que marquen un orden como lo hay en las propiedades privadas,
se respiraba en el denso aire de lo que alguna vez fue un shopping y que ahora es una nueva especie de villa sin barro.
Una moderna expresión de aquello que lograron esconder y marginar en lugares lejanos de la ciudad cuando éramos chicos: la pobreza.
Hoy, habita la infancia de todos aquellos que tuvimos la suerte de salir aunque sea un poco más ilesos y el pasado orgullo de aquellos que nunca tuvieron este tipo de problemas.
Un puñado de recuerdos destruidos, pasados por máquinas de romper.
1. el día que tras una crisis ocupamos un shopping abandonado
2. máquinas expendedoras de juguetes vacías
3. el día que reconstruimos nuestro viejo barrio sobre la autopista abandonada
4. ¿cuanto tiempo pasó? ft. joaquin murray
5. luces dicroicas naranjas ft. nieblamatinal
6. una casa de dos pisos con un patio grande atrás
7. todos esos lugares de nuestro barrio donde nos vimos están cerrados
si queres entender por qué me escapé,
te puedo invitar a recorrer
recuerdos que embrujarán el momento
y nada volverá a ser como aquél momento
solos... en este triste lugar, hermoso
desolado como está, olvidado en nuestra infancia
dejado atrás.
alguna vez, donde hoy yace este camino amplio,
por el cual no dejan de pasar autos, yendo y viniendo,
generando una música ambiente que rellena el espacio entero, ahí mismo estaba nuestra casa.
ya no me acuerdo nada de ella, cómo era por dentro, cómo era la puerta de la casa del vecino.
si la cuadra seguía después de la esquina o si era una calle cortada.
recibimos una casa a cambio, en un barrio tal vez peor posicionado,
aunque con más habitaciones y cercana al centro.
pero no recibimos nada que resguarde nuestros recuerdos.
mirá tu rostro se vé distinto, hoy
¿cuánto tiempo pasó?
pueden ser años o segundos ¿por qué no me voy?
la tierra firme ya se perdió, estamos solos.
sacudo la niebla de mi cabeza
¿cuantas gotas quedan dentro de la botella?
tengo unas ideas que no quieren salir
no encuentro la fuerza que me intenta reprimir
ahora queda todo en mi, quiero ver mi interior
algo para sufrir ¿por qué no me duele?
como me gusta escaparme, esto nunca pasó
como me gusta esta parte, nunca dura...
como me gusta escaparme, esto nunca pasó
como me gusta destaparte, ahora soy yo...
vivir nuestros momentos y situaciones
como un viaje en auto por la autopista a las 3 am
quedarme dormido en los asientos de atras
viendo con los ojos entrecerrados como entra intermitentemente
por las ventanillas , el naranja de las luces HPS
dejandome llevar sin ver el camino
a donde sea
que todo esto
nos lleve
podemos encontrar nuestro lugar
nos prometieron tener un hogar
cuando eramos chicos y este lugar no era un infierno.
tendriamos una casa de dos pisos y un patio muy grande atras
lleno de flores y un arbol que nos tapa del sol.
cuando nos vamos se van a quedar solos nuestros gatos que se
escaparan por la ventana siempre cuando la dejemos abierta.
y la brisa de noche enfriará
el cuarto donde dormiremos al ruido de un ventilador
y en un vhs veremos todas tus películas preferidas
hasta que te duermas y te tape con una frazada floreada y blanca.
no hace falta despertar, ni recordar
que el mundo mañana se va a terminar
que las tierras se van a secar y que nuestra vida quedará en
deuda para siempre
podemos volvernos a encontrar y tener todas las citas que quieras
en un recuerdo que no se borrará de nuestra mente.
esta era la calle que cruzaba todos los días con la bicicleta en las manos,
llevándola, ya que se le desinflaba la rueda trasera cada dos días
y tenía que primero pasar por la gomería.
en la cuadra anterior había un gimnasio y una fotocopiadora.
no se si estas últimas se seguirán usando en la ciudad, por lo cual perdería el sentido recrearla.
al igual que con los cybers o la radio que estaba en la esquina de la plaza.
¿la iglesia? hace tanto no veo una...
capaz podemos volver a edificar todos estos espacios y que tomen algún sentido nuevo.
digo, siempre los edificios por acá se volvían a utilizar una vez abandonados para otra cosa.
como los cines de barrio y las iglesias evangelistas, o las antiguas casas y los complejos de duplex.
es duro ser la única persona que aún vive de todas las que vivíamos en aquél barrio,
toda la información cae sobre mis recuerdos que cada vez que los convoco van quedando más y más difusos,
pero cualquiera hubiese estado feliz de volver a ver
todas las esquinas por las que transitábamos todos los días
de vuelta en la existencia.